
En el tiempo de la oscuridad vive el egoísmo, la codicia por el poder, sin importar el prójimo.
Es tanta que los otros son vistos como herramientas para usar. Lo que creemos que es religión, es un negocio. La Igle$ia que nada tiene que ver con lo divino, Dios y la Verdad.
Un Bebe recién nacido es puro, no esta contaminado, es la esencia misma, pero la centenaria institución dice que tiene un pecado original. Desde que nacemos nos da La CULPA, culpa que no existe. Nos dice que cuando morimos vamos a ir al Paraíso. Yo pienso que la vida es El Paraíso.
Mentira, represión, soberbia, esclavos sin tiempo. Se piensa que vamos a ser felices cuando tengamos la plata suficiente para tener todo lo que queramos. Vivimos en el sistema capitalista-consumista. Esa felicidad material nunca llega. Los deseos no paran nunca! La cabeza es insaciable, no se calla. No consigue estar satisfecha con lo que Es, con lo que tiene. En vez de valorar el presente, esta pensando en un futuro que no existe, en tener más. La mente vive con preconceptos, vive en el pasado, en el futuro, se preocupa, tiene miedo, vergüenza, ideas, fantasías y juzga. Aunque uno tiene la oportunidad de elegir su propio destino, o seguir un sueño, esas creencias y costumbres nos dicen lo contrario, se inclinan por lo que es común:
Según el entorno donde vivamos hay actitudes, disciplinas, oficios. Personas que están bien y mal vistas... y esto es CONDICIONANTE para las decisiones que tomamos sobre nuestras vidas. Es difícil animarse a romper con estas creencias que están afuera y dentro de la cabeza, y seguir el camino que el corazón quiere, donde esta la Verdadera Felicidad.